01 junio 2012

Reseña: The Duff (Designated Ugly Fat Friend) - Kody Keplinger


He aquí una de las novelas más divertidas, inteligentes, románticas y gamberras que he tenido la suerte de leer. The Duff es una historia sorprendente, increíblemente profunda, de lo mejorcito del género juvenil romántico. Es uno de esos libros que más que leerse, se paladean, se disfrutan, y de vez en cuando, resulta irresistible la tentación de releerlos. Es tan original, tan sexy, tan tierno, tan estupendo, que me lo leería una y mil veces. Y ahora sabréis por qué...

Bianca Piper tiene diecisiete años, unas ganas tremendas de perder de vista su pequeña ciudad, Harrison, y muy poca paciencia para tanta tontería high school que le toca vivir día a día. Bianca es cínica, sensata, y desde luego, demasiado lista como para rendirse a los supuestos encantos de Wesley Rush, el playboy de su instituto, que se lleva a todas las chicas de calle con sus ojazos grises, su cuerpo de infarto, su carísimo Porsche y su arrogancia insufrible. Lo último que necesitaba era a semejante chico llamándola a la cara Duff, la "amiga fea y gorda establecida", la chica poco atractiva con la que los chicos sólo hablarían para llevarse a la cama a sus amigas. Lo que le faltaba, ver menoscabada su autoestima. ¿No era suficiente ya con el hecho de que sus padres estén a punto de divorciarse? ¿O con que su primer amor, que le destrozó el corazón, haya regresado a la ciudad con su prometida? Todos sus problemas forman un cóctel de ira, rabia y dolor que Bianca debe liberar de alguna manera, antes de explotar. Desesperada por encontrar una forma de desahogarse... acaba besando a Wesley. Y lo que es peor, el beso lleva a cosas mucho más íntimas y calientes. ¿Qué mejor manera de liberar toda la tensión, todo el estrés, toda la furia, que acostándose con el odioso y despreciable, pero también irresistible Wesley? Sin emociones ni ataduras, sólo sexo alucinante. Ella le utilizará sin más cuando necesite alejar todos las nubes negras de su cabeza, y él mantendrá la boca cerrada y no le hablará a nadie de su extraño acuerdo.
Lo que empezó como una aventura de una noche de la que renegar y culparse al día siguiente se convierte  en una adicción, en una necesidad. Por mucho que odie a Wesley, por mucho que desprecie su estilo de vida, él es el único capaz de liberar su mente, de hacerle olvidar cualquier problema (incluido el hecho de que se esté acostando con un chico que no es su novio...) a base de besos ardientes, piques, caricias y provocaciones... pero también de partidas de Scrabble, bromas para hacerla reír, abrazos cálidos y conversaciones profundas en la inmensidad de su cama.
Bianca no quiere enamorarse, ¡de ninguna manera! Y en el remoto caso de que lo hiciera, sería de alguien como Toby Tucker, su compañero de Políticas, tan listo, correcto y caballeroso; no de alguien tan arrogante, tan egocéntrico como Wesley, capaz de ligarse a diez chicas en una noche. Pero por mucho que Bianca lo niegue, por mucho que le aterre reconocerlo, su relación con Wesley se está convirtiendo en algo mucho más intenso y profundo que una relación de enemigos con derecho a roce.
¿Y si Wesley no fuese el mujeriego canalla que aparenta ser, sino una persona totalmente distinta, tan necesitada de amor como ella? ¿Y si Bianca, tan sarcástica y alérgica al amor, hubiese encontrado un digno rival, la única persona capaz de hacer que se enamore de nuevo?
This was sick. I should not have been thinking of Wesley. I shouldn’t have been kissing Wesley. I shouldn’t have been sleeping with Wesley. Hell, barely a week earlier I would have thought speaking to him was horrific. But the more my world spun, the more appealing he became. Don’t get me wrong, I still hated him with a passion. His arrogance made me want to scream, but his ability to free me—if only temporarily—from my problems left me high. He was my drug. Seriously sick.
Si esperáis encontrar un romance al estilo de las novelas juveniles románticas, os vais a llevar una decepción... o una agradable sorpresa. Acostumbrados a leer historias de chicas que se enamoran a primera vista, que se dan la mano y eso ya les une para la eternidad, historias en las que el sexo juega un papel secundarísimo, en las que se toma como algo a esconder y tocar de pasada... The Duff hace saltar por los aires todos esos tópicos.
Bianca necesita una salida a su frustración y su tensión, y la encuentra en el cuerpo de Wesley. Después irá descubriendo que él, que la llama Duffy, que la provoca y pica continuamente, es en realidad una gran persona, que sabe escuchar, que tiene tantos problemas como ella, que también necesita ayuda y calor humano, por mucho que se empeñe en aparentar todo lo contrario.
Pero aunque el amor acabe apareciendo, lo que Bianca buscaba no era un idilio romántico (que va, eso le da terror), sino un amante que la haga olvidarse de todos sus problemas y preocupaciones. Y vaya si lo consigue, madre mía... El libro está lleno de escenas de sexo, descritas sin escatimar detalles pero sin llegar al nivel de la romántica adulta (no leeréis la palabra turgente, tranquilos) pero a la vez muy elegante, muy sincero, muy realista, natural y cotidiano, que logra quitarle hierro a un tema que, por mucho que se quiera negar, sigue siendo tabú en la literatura, y mucho más en el género juvenil.
“Oh, shit. Casey.” I looked down at Wesley, still lying on the floor, his hands tucked behind his head. His T-shirt had ridden up a little, and I could just make out his hip bones, peeking out beneath the green fabric. “Don’t say anything,” I told him. “She cannot know I’m here.” I flipped open the phone then and said, as smoothly as I could, “Hello?”
“Hey.” She sounded pissed. “What the hell happened to you tonight? Jess said the three of us were meeting for Valentine’s Day, but you never showed.”
“Sorry,” I said. “Something came up.”
“Bianca, you’ve been saying that a lot lately. Something is always coming up or you have plans or…”
Suddenly, I felt Wesley’s breath hit the back of my neck. He’d gotten up from the floor and slid up behind me without me realizing it. His arms slid around my waist from behind, his fingers undoing the button of my jeans before I could stop him.
“… and Jess had her hopes up that we’d do something fun…”
I couldn’t focus on a word Casey was saying as Wesley’s hand slid beneath the waistband of my pants, his fingers moving lower and lower.
I couldn’t say a word. I couldn’t tell him to stop or show any reaction at all. If I did, Casey would know I wasn’t alone.
But, God, I could feel my whole body turning into a ball of fire. Wesley was laughing against my neck, knowing he was driving me crazy.
Uno de los grandes logros de esta novela es que tiene el poder de hacer que cualquiera nos identifiquemos, desde la primera página, con Bianca. Toma la historia la conocemos desde su primera persona, compartimos sus pensamientos, emociones ¿Quién no se ha sentido atrapada en una ciudad aburrida, en un instituto donde la mayoría de la gente es estúpida? ¿Quién no se ha sentido millones de veces poco atractiva comparada con sus amigas? Sí, no hace falta que contestéis: todas (y todos).
Bianca es, para que os hagáis un idea, una Rose Hathaway sin estaca. Más lista que el hambre, inteligente con un punto excéntrico, hace gala de un humor negro casi corrosivo, no se corta ni un pelo a la hora de decir lo que piensa, presume de ser dura y valiente... pero en su interior esconde tantas inseguridades y dramas como cualquier otra chica de su edad. Ya le hicieron trizas el corazón hace tiempo, y no está dispuesta a que ningún chico vuelva a hacerle daño. La prueba de que las relaciones fracasan la tiene en sus padres, que han estirado un matrimonio sin futuro hasta lo imposible y ahora, deben enfrentarse a un divorcio difícil. Sentirse poco atractiva, odiar a su madre, ser incapaz de ayudar a su padre y tener un miedo atroz al amor, son demasiados problemas para una persona tan joven. Suerte que tiene a sus amigas para ayudarla, y como no.... a Wesley.
Nuestro protagonista no se queda atrás: es tan sexy como adorable, mejor que el chocolate Milka (y eso ya es decir...). Sin duda, se ha convertido en uno de mis protagonistas masculinos favoritos, a la altura de Roarke, Alexandr o Rafael. Wesley y sus múltiples facetas: la de chico malo que hace que te tiemblen las rodillas susurrándote cosas al oído que no puedes repetir en voz alta; el amigo que te escucha, te comprende y te hace reír; el protector que se interpone entre ti y cualquiera que quiera hacerte daño, que derrocha ternura y dulzura en cada gesto; el chico solitario e inteligente escondido debajo de la máscara de mujeriego. Y es que, por mucho que aparente ser el rey del instituto, rico, guapo, siempre con una chica (o dos) del brazo, está en realidad muy, pero que muy solo, sin amigos y con una familia ausente y dividida. Suerte para él que tendrá a su lado... a Bianca.
Estos dos son tal para cual: él es el contrapunto perfecto para ella, la vuelve loca en más de un sentido; da igual que él la llame su Duffy, y que ella lo considere su juguete sexual particular y que tontee con Toby (que por cierto, tiene la personalidad y el carácter de una patata asada).  Ambos saben que lo que se fragua entre ellos es mucho más trascendental que varios revolcones a la semana: es amor, aunque a ambos les aterrorice la palabra.
“What would you do without me?” he asked one night. We were tangled in the silky sheets of his gigantic bed. My heart was still pounding as I came down from the high of what we’d just done, and he wasn’t helping matters by putting his lips so close to my ear.
“Live a happy… happy life,” I murmured. “I might even be an optimist… if you weren’t around.”
“Liar.” He bit my earlobe playfully. “You’d be absolutely miserable. Admit it, Duffy. I’m the wind beneath your wings.”
I bit my lip, but I still couldn’t hold back the laughter—and just as I was finally catching my breath, too. “You just referenced Bette Midler… in bed. I’m starting to question your sexuality, Wesley.”
Wesley looked at me with a defiant glint in his eye. “Oh, really?” He grinned before moving his mouth back to my ear and whispering, “We both know that my manhood has never been in question. I think you’re just changing the subject because you know it’s true. I’m the light of your life.”
“You…” I struggled for words as Wesley pressed his mouth into the crook of my neck. The tip of his tongue moved down to my shoulder and made my brain get all fuzzy. How was I supposed to argue under these conditions? “You wish. I’m just using you, remember?”

Kody Keplinger escribe muy, pero que muy bien. Te ríes cada dos por tres con los diálogos entre amigas, los desplantes de Bianca, las pequeños detalles cómicos, incluso absurdos. Describe con gracia las escenas dulces y con naturalidad las hot. No tiene miedo a tratar temas dolorosos y conflictivos como el divorcio o el alcoholismo, sin frivolizar y sin caer en el melodrama. Y sobre todo, nos introduce de lleno en el mundo del high school no como mitificación, sino como crítica a los estereotipos que tanto daño nos hacen. Da igual cuanto tratemos de distanciarnos de los tópicos adolescentes: convivimos, o hemos convivido, con ellos durante años. Que los ignoremos no significa que vayan a desaparecer. Maquíllate, adelgaza unos kilos y vístete sexy si quieres gustarle a algún chico. Si te acuestas con alguien eres una furcia, si no te acuestas con nadie, una estrecha. La sociedad nos fuerza a convertirnos en quien no somos, a sentirnos tristes y fracasadas si no logramos encajar en etiquetas y roles. Bianca nos demuestra que se puede escapar de todo eso, que no hace falta ser la reina del baile o tener novio en el instituto para ser feliz.
También me encantó la forma que tiene la autora de caracterizar al grupo de amigas: Casey, Jessica y Bianca están unidas por la complicidad, el humor, el buen rollo y el cariño. También tienen sus peleas y desplantes, pero se defienden unas a otras como leonas. Esa parte de la historia también tiene su protagonismo, aparte del romance.

¿El mensaje que esconde detrás de esta historia? Todos nos hemos sentido como Bianca en algún momento. Sólo es cuestión de tiempo y suerte que encontremos nuestro lugar, donde encajemos sin necesidad de fingir ser otras personas. Todos somos, en el fondo, duffs.
Este libro merece un gran y exclamado OMG! Las páginas de The Duff destilan humor del bueno; delicioso tira y afloja que desemboca en un romance verosímil, realista y precioso;  sexo tan tórrido como elegante; grandísimos personajes; diálogos para enmarcar; una trama que entretiene hasta el final y no da tregua al lector. En definitiva, una novela de quitarse el sombrero y hacer tres volteretas. Kody Keplinger me ha deslumbrado completamente, tanto, que ya me he comprado en ebook su segundo libro, Shut Out.

★★★★

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PD. Lo sé: está en inglés. No dejéis que eso os asuste. No exige un nivel demasiado alto, la única dificultad que yo le he visto es la jerga, y aún así, es bastante fácil de entender. Y desde luego, merece la pena el esfuerzo. De todas formas, ¡crucemos los dedos porque alguna editorial española lo publique pronto en nuestro idioma!

PD1. Esta es, de todas las reseñas que he escrito en mi vida, de la que más orgullosa me siento. Perdonad que haya sido tan larga, pero, ¡tenía mucho que decir! La novela la he leído íntegramente en inglés, he traducido yo misma las mejores citas del libro, y en definitiva, estoy muy contenta porque creo haber logrado transmitir lo que este libro puede ofrecer y lo que ha significado para mí. Así que... ¡Espero que os haya gustado! Y que os animéis a leerlo, por supuesto.

11 comentarios

  1. ¡¡Qué buena pinta!! No he leído la reseña entera, que no quiero spoilers, pero el principio del resumen me ha encantado <3

    Muchas gracias por reseñar algo que, ni es novedad, ni está en español ;)

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    1. ¡Oisss muchas de nadas! Ha sido un reto y una alegría que espero repetir leer y reseñar un libro en inglés. ¡Habrá más, seguro! Ahora estoy con Obsidian, ya os contaré.

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  2. Se ve genial!!
    Habia oido hablar de Duff pero no sabia que era un libro tan bueno
    Sin duda mi proxima lectura, aunque es una pena que solo este en ingles
    Muy buena reseña :D

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  3. tiene muy buena pinta! lastima que esté en ingles, porque soy una muerma leyendo xD

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    1. Jajajaja yo también lo era, es cuestión de habituarse. Yo tardé eso, tres libros en coger costumbre, y el cuarto y el quinto ya los he leído sin problemas. El sexto, ¡está en camino!

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  4. Vale, ahora quiero mucho este libro. ♥

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    1. ¡¡¡Ohhh!!! Me encanta que lo queráis. Realmente merece la pena, se lee en nada y enamora perdidamente. ¡Ale, a por él!

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  5. Como ya sabes, a mí me encantó. Es más, me lo releí de nuevo hace unos días. Wesley es mucho Wesley =) A ver si la trae alguna edtorial (pero con portada nueva, que esa es un horror!).

    Saludos!

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  6. Me ha gustado mucho leer tu reseña, yo lo leí hace unos meses y también me gustó. Es muy fresco, divertido y diferente, yo creo que se nota que la autora es casi una adolescente y por eso resulta más realista. Tengo ganas de probar alguno de sus otros libros.
    Un besito :)

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  7. yo lo he leido dos veces ya... es uno de mis libros favoritos, aunque me parece que el tema de los problemas del padre de Bianca se toma un poco a la ligera y se soluciona demasiado rápido para lo graves que son...

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  8. Sí, realmente has conseguido que me muera de ganas de leerlo. Peeero, nunca he leído un libro en inglés (¡matadme!) y tengo un poco de miedo. Ojalá lo saquen en español!! Y si no, pues me animo, y lo pruebo en inglés, no pasa nada.

    Me alegro de que te haya gustado, tiene una pinta estupenda.

    ¡Un saludo!

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